Ayer dije que mis estrellas eran negras, oscuras, algo así. Bueno, ya no me importa, ahora en lo único que pienso es en lo que me sucedió esta mañana, entre el día y la noche, durante mi extraño y solitario crepúsculo.Me metí durante 10 minutos en la cama de mi madre, tibia y abrazadora. Cerré los ojos y terminé con la lucidez que traía puesta, me asomé por la ventana, por mi preciada y añorada salida, miré hacia el cielo y vi pasar la extraña mariposa y se iluminó solo un pedazo de ese lienzo negro, como si latiera el corazón de un muerto; puntos rojos, amarillos, destellos violetas, verdes y rosados. Miré un poco más lejos y allí iba mi bella y delicada mariposa, perfectamente construída, genialmente dibujada, entoces se lo dije a mi papá quien me acompañaba justo en frente de la ventana. Miré de nuevo a mi mariposa, una que ningún humano ni tampoco una mente putrefactamente inteligente jamás construiría.
Despierta Blue Forest, no te gastes todo el agua caliente, ¿Jugo o café?
1 comment:
Reiteradas alusiones al lecho materno. Todavía hueles a leche, niña de piel rosada y escrupulosa. No sé si pueda soportarlo más, no sé si quiera lamerte, y probar tu sudor lácteo, o quedarme a 600 kilómetros de distancia, matando mariposas.
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